TESTIMONIOS iSIEMBRA

Joaquín Coya (18) - Tucapel

 Fue una experiencia súper buena, enriquecedora y hasta necesaria. A pesar del contexto del COVID-19, se pudo sacar adelante el proyecto y no se generó un vacío en Semana Santa, en el sentido de que mucha gente suele ir a proyectos sociales en esta fecha y la verdad en el contexto actual eran muy pocas las posibilidades. Se pudo hacer algo muy bonito y creo que salió súper bueno.

 

   Había momentos de distensión, en donde hablábamos de nosotros, conociéndonos. Cuando todos se metían al zoom, partíamos rezando, leíamos el evangelio, un texto que traían los jefes y después reflexionábamos sobre este. Todos leíamos, todos comentábamos, cada uno con su cuaderno tomando nota.

“Para el domingo en la noche ya habíamos hablado un buen rato con ella y habíamos reflexionado sobre Semana Santa. Con ella me di por pagado”.

  Yo fui bastante afortunado porque a pesar de todo, pude compartir con gente de la comunidad. Con una amiga tuvimos la suerte de que habíamos guardado el número de una de las señoras de Tucapel, a la cual pudimos contactar. Nos costó bastante porque se demoró harto en pescar, pero para el domingo en la noche ya habíamos hablado un buen rato con ella y habíamos reflexionado sobre Semana Santa. Con ella me di por pagado. Con la gente de la zona también, había mucha gente en mi zona que conocía desde antes y fue súper entretenido.

   Siembra es un proyecto que desde la primera vez que fui me gustó mucho, me encantó. iSiembra me pareció una excelente iniciativa. Dado el contexto, nos quedamos en las casas, pero nos quedamos haciendo algo, “saliendo virtualmente” a dar la palabra del Señor. Era difícil contactar a la gente pero todo sirve. Yo encuentro que aunque hayan sido pocos los misionados virtualmente, con uno ya era muy bueno para todos.

   Tuve tremendos jefes y yo creo que la formación y las actividades dependen mucho de ellos. Nada que decir, ellos son tremendos. Estuvieron súper buenas las actividades, las reflexiones, las formaciones. Ayudó a generar una instancia de reflexión y de pensar, que a mí personalmente me ayudó mucho.

 

Víctor Aguilera "Makano" (18) - Río Colorado

 Mi experiencia con iSiembra fue bastante extraña, por el hecho de que es difícil misionar de una manera virtual, como que te quita todo el lado humano que uno entrega en las misiones presenciales, pero me sorprendió de una forma muy buena. No me esperaba que la gente nos recibiera de la misma manera aunque no fuera de manera presencial. Me sorprendió que las personas de la comunidad aún nos tuvieran el mismo cariño que nos entregaron en las misiones presenciales.

   Por mi parte, pude compartir solo con una persona de la comunidad, a la cual misioné con una amiga, porque ya la habíamos misionado juntos. Fue muy grato el recibimiento de ella. “Real” nos esperaba con ansias.

 "No me esperaba que la gente nos recibiera de la misma manera aunque no fuera de manera presencial. Me sorprendió que las personas de la comunidad aún nos tuvieran el mismo cariño que nos entregaron en las misiones presenciales".

 Volvería a participar de iSiembra por el hecho de que yo antes no creía en las conexiones post misiones. Me costaba mucho asociarme a eso, pero con esta experiencia me di cuenta de que la gente de la zona realmente te agarra mucho cariño y de verdad espera una simple llamada. Eso hace que a uno se le llene el alma de amor.

   Me pareció una excelente iniciativa, ya que a veces a uno se le complica el llamar a alguien de la comunidad, porque uno se paquea o variadas cosas, y esto abre una puerta para poder agarrar la valentía, llegar y hacerlo.

 Las actividades me sirvieron bastante. Iniciando la cuarentena mi fe se fue alejando, pero gracias a las formaciones pude volver a acercarme más que nunca a Dios y mantener mi fe. Aprendí a darme cuenta que la oración es importante en el día a día, especialmente si uno está "solo", porque ayuda a acercarse a Dios a pesar de no estar en misiones.

"Gracias a las formaciones pude volver a acercarme más que nunca a Dios"

 

Belén Castillo (17) - Las Coimas

 Este verano, tuve mi primera experiencia en Siembra y me encantó el proyecto. Lo único que quería era que llegara el invierno para poder inscribirme de nuevo. Dadas las situaciones, al equipo de coordinadores se les ocurrió la idea de iSiembra, una experiencia virtual para llevar a Cristo a los lugares donde hemos podido misionar.

   Fue una experiencia increíble, pude conocer desde otra perspectiva a la gente de “Las Coimas” (mi zona de misión), e incluso seguimos hablando hasta ahora. Lo que más me alegró definitivamente, fue haber podido acompañarlos durante una fecha tan importante (Semana Santa) y ver sus reacciones al momento de “reencontrarse” (virtualmente) con todos nosotros. La alegría y la esperanza que vi en cada uno de sus rostros no tiene comparación alguna.

“Una experiencia virtual para llevar a Cristo a los lugares donde hemos podido misionar”.

“La alegría y la esperanza que vi en cada uno de sus rostros no tiene comparación alguna”.

  Mis jefes estuvieron increíbles, me quedo muy agradecida de todo su trabajo, empeño y dedicación. Todos los días nos reuníamos junto con mi zona a realizar las formaciones y oraciones, las cuales me ayudaron muchísimo a vivir la Semana Santa. Además, aprovechábamos de conversar un rato acerca de nuestras distintas vivencias con la gente.

  Definitivamente volvería a participar de iSiembra, es un proyecto genial que nos permite llevar a Cristo a cualquier zona de nuestro país a pesar de que las circunstancias no nos lo permitan. Por último, quería agradecer al equipo que logró sacar adelante esta increíble iniciativa.